sábado, 26 de marzo de 2011

Estructura de la Balanza de Pagos

ANALISIS DE LA BALANZA DE PAGOS DE MÉXICO

Raúl Morales Castañeda

Introducción
Para establecer la naturaleza y la magnitud de las transacciones económicas de los residentes de un país con los residentes del exterior, así como para apreciar sus implicaciones económicas generales, son necesarias la utilización y la comprensión de las balanzas de pagos. Entender la forma y el carácter de los registros que se realizan en esas balanzas es necesario, por otra parte, para hacer un uso adecuado de la información estadística contenida en ellas. Esto hace conveniente la comprensión de la estructura de las mismas y del significado de sus componentes.
El presente es una síntesis de un trabajo más amplio que examina los aspectos contables y estadísticos básicos de las balanzas de pagos, tal y como han sido compiladas y presentadas por el Banco de México en años recientes. Proporciona, de esa manera, los elementos fundamentales para interpretar el estado global de las relaciones económicas del país con el exterior.
El examen conceptual de la balanza de pagos es usualmente el punto de partida para el estudio de lo que se incluye en el campo de análisis de los aspectos monetarios del comercio exterior; es decir, el examen del mercado de divisas, de diversos enfoques en el análisis de la devaluación y el estudio de los sistemas cambiarios y sus implicaciones para las políticas macroeconómicas. En las recién pasadas décadas, este campo ha evolucionado hacia la elaboración de una variedad de modelos dentro de lo que genéricamente se llama macroeconomía de una economía abierta. El estudio de esos temas puede emprenderse a partir de una serie de manuales cuyo propósito es, precisamente, el de analizarlos.1 Este texto, sin embargo, sólo tiene como objetivo examinar dicho punto de partida, la balanza de pagos conceptual y estadística, tal y como se le elabora y presenta en México.
Incluso ciertos aspectos contables y analíticos de la balanza de pagos, en su relación con las cuentas nacionales de producción e ingreso y las del sector monetario-financiero, de una importancia y riqueza significativas, son examinados aquí de manera limitada, dada la extensión del texto y su carácter sucinto. Estos aspectos son tratados por el autor de manera amplia en otro lugar.2
En la sección I se proporcionan una definición y una caracterización rápidas de la balanza de pagos. En la sección II, por su parte, se presentan las balanzas de pagos estadísticas del Banco de México y se describe su estructura de cuentas. En la III se explican los principios de registro de las transacciones, de acuerdo con las prácticas contables de la partida doble y los criterios establecidos por la cuarta edición del Manual de balanza de pagos del FMI (1977), el cual proporciona la base metodológica que tiende a seguir el Banco de México en la actualidad. En la sección IV se ofrecen doce ejemplos de registro de transacciones de acuerdo con los criterios señalados, lo cual permite una comprensión más clara tanto de los principios de registro como del significado de las balanzas de pagos estadísticas que suele presentar el Banco de México. En la sección V se examinan las balanzas parciales de carácter analítico y algunos de sus posibles usos. Por último, en la sección VI se presentan elementos del análisis de la balanza de pagos para caracterizar el estado global de las transacciones económicas y de los pagos de un país con el exterior. Pag 1 Rodolfo Reyes López
I. Definición
La balanza de pagos usual es un registro estadístico, con formato contable, de las transacciones económicas de todo tipo entre los residentes de un país y los residentes del resto del mundo, que suele calcularse para periodos anuales o trimestrales.
Usualmente registra también algunas transacciones que ocurren sólo entre residentes del país para el cual se compila, e incluso registra cambios en ciertos rubros que no corresponden a transacciones propiamente dichas.4
II. Las balanzas de pagos estadísticas del Banco de México
1. Rubros principales
La mejor manera de empezar a estudiarlas es mediante su observación. En los cuadros 1 al 3 se encuentran las balanzas de pagos correspondientes a varios años, tal como en su oportunidad las presentara el Banco de México. En cada una de ellas el lector observará cuatro rubros principales: la cuenta corriente, la cuenta de capital, los errores y omisiones y la variación de la reserva bruta del banco central.
La cuenta corriente
registra el valor del flujo de exportaciones y de importaciones, tanto de bienes como de servicios no factoriales y de servicios factoriales, además de las transferencias otorgadas a, o recibidas por, los residentes del país. El flujo de exportaciones corresponde a demanda del exterior que se dirige a la producción interna; el flujo de importaciones a demanda interna que se dirige a la producción del exterior.
La cuenta de capital registra las variaciones en los activos y pasivos de los residentes frente a los residentes del resto del mundo. Se sitúan por separado los cambios en los pasivos y en los activos, clasificados a veces por plazos: ya sean a largo (más de un año) o a corto plazo (un año o menos). También suelen especificarse otros aspectos: sectores acreedores o deudores internos o externos, o bien el tipo de moneda en que están denominados los activos o pasivos. Nótese que de los cuadros 1 a 3, sólo el último presenta un desglose de la variación de activos y pasivos por plazo.
Los errores y omisiones son un residuo que no aparecería en un registro ideal, perfecto, de la balanza de pagos, como el que pudiera derivarse de las transacciones hipotéticas de la sección IV, más adelante. Pero como las estadísticas son imperfectas, al estimarse, a partir de fuentes diversas, los asientos de débito y de crédito que requiere la partida doble, unos y otros no coinciden de manera cabal. Quienes recopilan la información para elaborar las balanzas, después de realizar los refinamientos pertinentes, atribuyen las diferencias a errores y omisiones. Cuando éstos son de magnitud pequeña, digamos menores del 2% del valor absoluto de las importaciones, puede suponerse que realmente son errores y omisiones diversos. Cuanto más excedan esa proporción, más probable será, sin embargo, que reflejen movimientos no registrados de capital.
La variación de la reserva bruta registra las variaciones en los activos internacionales del Banco de México o en el valor de los mismos. La mayor parte de tales variaciones suele deberse a los registros de la cuenta corriente y de la cuenta de capital. Otras son producto de ciertos cambios en la tenencia de metales monetarios (oro o plata), de cambios en el valor en dólares de las tenencias de otras monedas y de la asignación de derechos especiales de giro (deg) al Banco de México por el Fondo Monetario Internacional.5 Una comprensión más plena del segundo tipo de variaciones será posible a partir del examen de las transacciones 9 y 10 en la sección IV, más adelante.

2. Las balanzas parciales de categorías homogéneas La balanza de pagos total, que habremos de diferenciar de lo que llamaremos balanza global, siempre está equilibrada, dada su naturaleza de registro contable por partida doble. Pero con ella están asociados diversos déficit o superávit que se refieren a balanzas parciales de la balanza de pagos. De éstas las hay de dos tipos generales: una, que podemos llamar balanzas parciales de categorías homogéneas de cuentas; otro, que podemos llamar balanzas parciales de carácter analítico. Las primeras son descritas y analizadas en esta sección; las segundas lo serán en las secciones V y VI, cuando el lector tenga más elementos para comprender el significado de las mismas.
Entre las balanzas parciales de categorías homogéneas de cuentas se encuentran las siguientes:
• Balanza comercial (o de bienes)
Registra las exportaciones e importaciones de todo tipo de bienes, que usualmente pasan por aduana, realizadas por los residentes. Incluye, por ejemplo, las exportaciones de jitomate, camarón, automóviles y otros. También la importación de máquinas-herramienta, partes automotrices y bienes de consumo. El Banco de México suele presentar información adicional por separado, con desgloses por tipo de bienes exportados y tipo de bienes importados (véase el cuadro 4). No debería confundirse esta balanza con la de bienes y servicios o la de cuenta corriente, algo que lamentablemente es común.
• Balanza de servicios no factoriales La distinción entre servicios no factoriales y servicios factoriales dentro de la cuenta corriente fue establecida por la cuarta edición del Manual del fmi, con el propósito de hacer compatibles las estadísticas de balanza de pagos con las de las cuentas nacionales de producción e ingreso.6 La distinción entre unos y otros debiera quedarle clara al lector.
Los servicios factoriales registran las rentas o ingresos de los propietarios de los factores de la producción (trabajo y capital) cuando los servicios de éstos son prestados en un país y los propietarios residen en otro.
Los servicios no factoriales comprenden, a su vez, la compra-venta –entre residentes de un país y los residentes de otro– de servicios que no corresponden a factores de la producción y que en su mayor parte tienen carácter final, como los servicios turísticos y de transporte aéreo. Algunos son, sin embargo, servicios intermedios cuyo valor agregado se incorpora a la producción, como por ejemplo las llamadas telefónicas internacionales de ciertas empresas, que resultan necesarias para producir bienes de consumo o de inversión y de otros servicios. La balanza de servicios no factoriales incluye, entonces, servicios turísticos, desglosados en el rubro de viajeros al interior y el de viajeros fronterizos; pasajes de avión, incluido en el rubro de transportes diversos; renta de películas, pago por llamadas telefónicas y muchos más, según el rubro de otros.
Dos rubros importantes y especiales son el de servicios por transformación y el de fletes y seguros. El primero registraba todavía en 1991 7 la exportación neta de las empresas maquiladoras, correspondiente a su valor agregado en territorio mexicano; aparecía sólo en el lado de los ingresos (cuadro 3a). El segundo, que está incluido en el renglón de servicios no factoriales en las balanzas de los cuadros 1 al 3, corresponde al pago de transportes y seguros relacionados con las importaciones. Todavía en las balanzas de los años setenta, éstas se registraban con valor cif (costo, seguro y flete) y las exportaciones fob (libre a bordo). Ya en los años ochenta, tanto las importaciones como las exportaciones se registraban fob y el pago de seguros y fletes correspondientes a las primeras se registraba como un renglón separado, el cual sólo aparece en el lado de los egresos.
• Balanza de bienes y servicios no factoriales
La suma de las dos balanzas parciales de categorías homogéneas anteriores da como resultado la balanza de bienes y servicios no factoriales. Esta entra en la identidad del producto interno bruto, como se verá más adelante en la sección V.


• Balanza de servicios factoriales
Estos servicios corresponden a los prestados por los factores de la producción. Incluyen: i) los prestados en el país por el capital del exterior (propiedad de residentes del exterior), sea como inversión extranjera directa (ied), inversión de cartera, o de préstamos del exterior denominados en moneda extranjera o en moneda nacional; ii) los prestados por el capital de residentes del país a residentes del resto del mundo; los que pueden incluir la posesión de una empresa o una casa en el exterior, o la concesión de financiamiento por medio de adquisición de títulos de deuda o mediante la realización de un depósito en un banco del exterior; iii) los prestados en el país por personas físicas residentes del exterior: ingenieros, cantantes y otros por el estilo, y iv) los prestados en el exterior por personas físicas residentes del país: un ingeniero que va a trabajar al extranjero menos de un año; o un trabajador que vive en Nogales, Sonora, y que viaja diariamente a Nogales, Arizona, para trabajar.
Es útil, en relación con estos servicios, observar la balanza de pagos del cuadro 3, la cual presenta un mayor desglose que las de los cuadros 1 y 2. Allí los servicios factoriales, por el lado de los egresos, se separan en financieros y no financieros, y los primeros, a su vez, en utilidades, intereses y comisiones. Las utilidades se desglosan en remitidas y reinvertidas, para hacer corresponder estas últimas con un aumento de pasivos que aparece con el mismo rubro en la cuenta de capital (véase también la transacción 11, en la sección IV.1). Los intereses se desglosan de acuerdo con el sector institucional de residentes que los paga.
• Balanza de bienes y servicios totales
La suma de las tres balanzas parciales de categorías homogéneas anteriores da como resultado la balanza de bienes y servicios totales. Ésta entra en la identidad del producto nacional bruto, como se verá en la sección V, más adelante. Rodolfo Reyes López
• Balanza de transferencias
El renglón de transferencias registra la contrapartida de flujos reales o financieros sin quid pro quo económico entre residentes del país y residentes del exterior. Cuando se exporta un bien y se recibe un pago en divisas a cambio, el flujo real de mercancías tiene como contrapartida un flujo monetario-financiero. Uno es el quid pro quo del otro. Cuando un residente recibe un donativo en divisas enviado por un pariente que reside en los Estados Unidos, empero, el flujo monetario-financiero no tiene un quid pro quo económico. Es, sencillamente, un pago a cambio de nada, en el sentido económico, aun si de por medio existiera una relación afectiva o de parentesco que explicara la donación.
Las transferencias corrientes proceden del ingreso corriente del donador y se suman al ingreso corriente del receptor para su uso en consumo o ahorro. Por convención se supone, para propósitos de balanza de pagos, que todas las transferencias son corrientes y que no hay transferencias de capital. En el caso de México destacan las remesas en efectivo y en especie recibidas por familiares, residentes en el país, de mexicanos residentes en los Estados Unidos o de estadunidenses de origen mexicano y con residencia en ese país (véase la transacción 6 en la sección IV.1).
Balanza de cuenta corriente
La suma de las 4 balanzas parciales de categorías homogéneas anteriores constituye la balanza de cuenta corriente. La característica de los renglones de esta balanza es la de registrar los flujos reales de bienes y servicios o la contrapartida de transferencias reales o financieras. Entra en la identidad del producto nacional bruto disponible, como se verá en la sección V, más adelante.
• Balanza de capital
Las variaciones en los activos y pasivos de residentes frente a residentes del exterior que se registran en la cuenta de capital, pueden clasificarse de acuerdo con varios criterios, entre ellos el plazo, el que sean cuentas de activo o de pasivo, por sector deudor o acreedor interno (bancario o no bancario; público o privado), o deudor externo (si la información estuviese disponible). Sobre la base de esos criterios podrían identificarse diversas balanzas parciales con categorías homogéneas de cuentas.
En los recién pasados años, el Banco de México ha presentado desgloses de cuentas de pasivos y activos, y por sector acreedor o deudor interno. En el caso de los pasivos, distingue créditos y depósitos, por una parte, y la inversión extranjera, por la otra. Esta última la subdivide, a su vez, en directa y de cartera. Al mismo tiempo, ha omitido los desgloses por plazo, tal vez porque considera que tal distinción es un tanto artificiosa. La inversión extranjera de cartera en el mercado accionario, por ejemplo, aunque nominalmente de largo plazo, puede resultar en los hechos de corto plazo, por la existencia de un mercado secundario para las acciones, lo cual le permite al inversionista desinvertir de manera expedita. En las balanzas del cuadro 3, sin embargo, aún se separaba el capital de acuerdo con el plazo. Tómese nota del desglose relativamente amplio de la cuenta de capital en este caso.
En la mayoría de los países, los datos de esta cuenta suelen ser menos precisos que los correspondientes a los de la cuenta corriente.
• Balanza de cuentas de compensación
Estas cuentas corresponden a los tres rubros que el Banco de México registra debajo de las variaciones de la reserva bruta (últimos tres renglones en el cuadro 3b). Están asociadas a cambios en la reserva distintos a los debidos a los resultados de la cuenta corriente y de la cuenta de capital.
Una presentación de balanzas parciales de categorías homogéneas de cuentas se realiza en el cuadro 5.
3. Balanzas resumidas
Una balanza de pagos en su presentación detallada usual, como las ejemplificadas por los cuadros 1 al 3, posee una riqueza informativa considerable, que puede resultar útil para propósitos analíticos diversos. Su uso apropiado puede requerir, sin embargo, un conocimiento preciso no sólo de lo que cubre este artículo, incluyendo el apéndice B, sino también de una fuente metodológica, como el Manual del fmi y de las notas metodológicas ocasionales que publica el Banco de México.8
El observador no especializado, sin embargo, debiera acostumbrarse principalmente a manejar datos de las que llamaremos balanzas de pagos resumidas, que sólo presentan los saldos de los rubros agregados más importantes: la balanza de cuenta corriente; la balanza de capital (neta de errores y omisiones), y la variación de la reserva bruta del Banco de México (neta de las cuentas de compensación). La suma de las dos primeras constituye la que llamamos balanza global. Estos rubros se aprecian en el cuadro 6.


La presentación de la balanza de cuenta de capital, neta de errores y omisiones, surge de que las cifras de magnitud considerable en este último renglón suelen estar asociadas con movimientos de capital no registrado. Al presentar de esa manera la cuenta de capital se obtiene una aproximación mejor al verdadero saldo de la misma, de manera particular cuando el saldo de errores y omisiones es mayor que lo usual. El dato de la variación de la reserva, neta de las cuentas de compensación, nos deja la variación en dicho rubro que está asociada de manera exclusiva al comportamiento de las cuentas corriente y de capital.
Las balanzas resumidas del cuadro 6 nos permiten identificar, de manera fácil, lo fundamental de la situación global de las relaciones económicas y de los pagos de un país con el exterior. Por ejemplo, nos muestra que en México, desde 1989 hasta 1993 inclusive, entradas de capital, de magnitud grande y creciente, permitieron financiar de manera sobrada el déficit de cuenta corriente, que también era de gran magnitud. En 1990, 1991 y 1993, las fuertes entradas de capital permitieron financiar acumulaciones considerables de reservas. En 1994, sin embargo, por el aumento en el déficit de cuenta corriente y por la disminución significativa en las entradas netas de capital, tal déficit ya no pudo ser financiado de manera completa por éstas sino que lo fue, sobre todo, por una disminución cuantiosa en la reserva bruta del Banco de México.
III. Los principios de registro de las transacciones
La comprensión precisa de la balanza de pagos desglosada, así como de lo que constituye y significa un déficit o superávit de la misma, requiere del conocimiento de los principios de registro de las transacciones de la balanza de pagos. Para el efecto es útil el uso de una cuenta T imaginaria, en la que a los registros en el debe se les adjudica un signo menos y a los del haber un signo más. Esto hace explícito el formato contable en el que de hecho se registran todos los componentes de la balanza de pagos, incluso los de cuenta corriente, cuyo carácter contable, de partida doble, no resulta explícito en las balanzas estadísticas del Banco de México.
1. Registros en la cuenta corriente
En la cuenta corriente se registran en el haber las transacciones que proporcionan divisas, como las exportaciones de bienes o servicios y la recepción de transferencias del exterior, en tanto que en el debe se registran las transacciones que hacen uso de divisas, como las importaciones de bienes o servicios y el otorgamiento de transferencias a residentes del exterior. Esto se presenta en el cuadro 7

En las balanzas del Banco de México presentadas en los cuadros 1 al 3, los componentes de la cuenta corriente sólo tienen signos de manera implícita, en donde los ingresos corresponden a registros del haber (con signo positivo) y los egresos a registros del debe (con signo negativo). En éstas sólo se hace explícito el signo del saldo total de la cuenta corriente: negativo cuando hay déficit; positivo cuando hay superávit.

2. Registros de la cuenta de capital
La cuenta de capital registra las variaciones de los activos o pasivos de los residentes frente a los residentes del exterior. De acuerdo con los principios contables, se registran en el haber tanto los aumentos de pasivos como las disminuciones de activos (ambos proporcionan divisas), y en el debe tanto los aumentos de activos como las disminuciones de pasivos (ambos requieren divisas). Las variaciones pueden ser en activos y pasivos de largo o de corto plazo, desglose que no se realiza en el cuadro 8, aunque sí se presenta en el cuadro 10.
En las balanzas de pagos del Banco de México presentadas en los cuadros 1 al 3, los signos de los registros de la cuenta de capital se hacen explícitos.


3. Registros de la variación de reservas
Los principios de registro de éstas corresponden a los de la cuenta de capital, pues las reservas son sencillamente activos internacionales (activos frente a residentes del exterior) del banco central. Un aumento de activos requeriría un signo negativo; una disminución pediría un signo positivo.
Como se hace evidente en las balanzas desglosadas de los cuadros 1 al 3, en ellas el Banco de México sí le pone un signo a la variación de reservas, aunque por convención pone el signo contrario al que le correspondería contablemente. Al parecer, esto es para evitar que un aumento de reservas, que llevaría signo negativo, pudiera ser interpretado como una disminución. Nótese, en contraste, cómo las balanzas de los cuadros 5 y 6 sí presentan las variaciones de reservas con los signos que corresponden a los principios contables.
Hay, asimismo, ciertas partidas de compensación que el Banco de México anota en el rubro global de reservas, porque dan origen a una variación en las mismas, pero sin que se relacionen con operaciones de la cuenta corriente o la cuenta de capital. Un ejemplo de una situación que requiere del uso de tales cuentas es un aumento del valor en dólares de las reservas de francos suizos en poder del banco, en el caso de que esta moneda se revaluara frente al dólar. Por un lado se registraría el aumento en las reservas, en el debe, con signo negativo, y en una cuenta de compensación, llamada ajustes por valoración, se haría una anotación en el haber, con signo positivo (véase la transacción 10, sección IV.1). Los registros en la cuenta de compensación pueden ir, de manera general, ya sea en el debe o en el haber, dependiendo de si hubo una disminución o un aumento en el valor de las reservas. A todos estos registros, sin embargo, el Banco de México, por convención, les cambia el signo que les correspondería de acuerdo con los principios contables.
El cuadro 9 ejemplifica la manera en que se harían los registros en el rubro de reservas de acuerdo con tales principios.


IV. Ejemplos de registro de las transacciones de la balanza de pagos
Las transacciones que se presentan a continuación se registran desde el punto de vista de un país imaginario llamado Tortilandia, cuyos residentes las realizan con los residentes de otros países también imaginarios. Cada transacción da lugar a un registro por partida doble, al menos un asiento en el debe y al menos otro en el haber, los que se realizan bajo rubros amplios. Esto se hace así, de manera particular, en el caso de las operaciones que afectan a la cuenta de capital.
Los registros se realizan de acuerdo con los principios contables, las bases metodológicas establecidas en el Manual del fmi y los desgloses particulares de cuentas presentados por Banco de México en las balanzas de los cuadros 1 al 3a y b. Suponen implícitamente que se posée información completa de cada transacción individual.
1. El registro de las transacciones
Transacción 1. Se exportan mercancías de índole diversa por valor de 2 350 millones de unidades monetarias del exterior (ume). Las divisas se venden al banco central de Tortilandia.
Explicación. La exportación de mercancías proporciona divisas y se registra por ello en el haber del rubro correspondiente. El aumento de las mismas en poder del banco central se asienta en el debe de la variación de reservas. Esto se presenta en el cuadro 11.1.

FALTAN LOS CUADROS


Esta transacción da lugar a una situación en la que las exportaciones “financian” la acumulación de divisas por el banco central.
Transacción 2. Personas físicas residentes de Tortilandia depositan a la vista 60 millones de unidades monetarias extranjeras (ume) en bancos de Orolandia; adquirieron las divisas del banco central de su país.
Explicación. El banco central de Tortilandia experimenta una disminución en sus reservas por el monto de las divisas vendidas a las personas físicas; los activos a corto plazo de estas personas residentes del país, frente a residentes del exterior (los bancos comerciales), aumentan en la misma magnitud. Se registra el cambio de tenedor interno de un activo internacional, sin que se registre el cambio de acreedor externo (ahora el banco comercial en vez del banco central del otro país). La transacción se registra en el cuadro 11.2.
Esta transacción puede interpretarse como una “fuga” de capitales financiada por una disminución en la reserva de divisas del banco central. Desde cierta perspectiva hubiese sido igual si tales residentes sencillamente guardaran las divisas en sus casas debajo del colchón, porque esas divisas serían un pasivo de una institución bancaria extranjera y, como quiera que fuera, ya no estarían en poder del banco central de Tortilandia para ser utilizadas en sostener el tipo de cambio. Ahora bien, en el caso del depósito en un banco comercial del exterior es posible que el banco central de Tortilandia obtenga la información correspondiente y aparezca como tal en la balanza estadística; en el caso de que las divisas sean guardadas en casa, el banco central probablemente no obtendría la información y la contrapartida de la variación de reservas aparecería en el rubro de errores y omisiones en la balanza estadística

Favor de consultar el documento de la Balanza de Pagos en la dirección que se encuentra al inicio del mismo.

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